martes, 17 de agosto de 2010

“La chica que era hippie es la gente donde vivo”




Para este perro



No hay mejor amigo



que otro perro





Espero que termine el día de una vez











Vivir sin sentido…

es por

tu

Mercedes benz

“POEMA PARA JOVENES UNIVERSITARIOS Y HONESTOS”



Sólo esto… sólo esto… sólo esto... Sólo esto…
Sólo esto… sólo esto… sólo esto…
Sólo esto... sólo esto…
Sólo esto…

Y…

















(Inspirado en “You know you´re right”. - Nirvana)

“Demonios y de corbatas”



Ya no cuento
todo lo que sueño
por miedo a que no se cumpla.
Tengo más de dos vidas
y las mejores no las vivo:

Eso es ser un buen borracho…

No levanto mi almohada,
no plancho mi camisa
ni le pongo zapatos a lo que siento.
Ya no.

Los ángeles me reprochan
por los segundos que no me ocupo
en ellos

Las sillas torpes ignoran si me siento mal

Mi sombra no esquiva el desorden
pero tampoco se preocupa demasiado
si tiene su botella de cerveza
en la mano
tirada en el pasto
Esperando… casi siempre esperando…

jueves, 8 de julio de 2010

"Dale... escuchemos Joy Division y hagamos un asado en la terraza""


Dejemos mi existencia de lado y vayamos
a lo que nos importa..
¡Qué castigo que no llores!
Es que ya no sé por donde entrar. Me cuesta...
Tampoco quiero ser tu papá.
Pero al menos, si no me puedo ni salvar
no dejaré que te incendies, que te inundes
o que te hagas juez del diablo

Me cuesta parpadear seguido. Estoy seguro que si lo hago
Voy a olvidarme de tu cara como me olvido la de los choferes de tren RETIRO-TIGRE
Ahora busco un alfiler
y miro los pajaritos, que en realidad, son pollitos
haciendo "PIO PIO PIO.. PIOOOO" (mientras beso el aire del vacío)

Y ahí...
Ahí se me escapa la tortuga más lenta del mundo usando tacones y mp3.
Mis tortugas escuchan flaming lips y odian la homofobia.

TODASLASNOCHESLOMISMO. Todaslasnochesunsismo...

Sí.
Asquerosa la nata del café con leche...
debería estar penada por alguna ley.
Como ser histérico. Eso también.
ME MEREZCO UNA BUENA PENA...

"¿MÁS?"
NO. Nadie se merece nada.



Es vida.
Son vidas que pasan en las cosas.
Son vidas hermosas.
soy... Esa cosa...

"La Verdadera Cara del Espejo de Cartón"


Te extingo
cuando sólo soy esclavo de lo que no soy.
A veces, no puedo enterarme si las baldosas están flojas
o el tropezado
es mi hermano mellizo de papá diferente...
Son como esas cartas de la adolescencia que se creían adultas porque no sabían crecer.
Y todavía siguen diciendo que por ahí,
por esas baldosas flojas,
andan deambulando como perros sarnosos
LOS DECAPITADOS BAJO LA LÁPIDA DE LA ILUSIÓN
(Yo. Seguiré creyendo que no vale la pena desvivirse soñando lo mejor)

Desgarradas en tiras las remeras negras de rock
piden ayuda abierta
sin cuchillos ni algodón.
Es que el fuego no tiene la CULPA de incendiar el bosque.
De eso, se hace cargo quién conoce cada árbol del lugar quemado...
SÍ. LOS DECAPITADOS QUE RÍEN POR COMPROMISO
PARA DEMOSTRAR QUE LA FELICIDAD TAMBIÉN PUEDE SER FALSA
Y VENIR CUANDO SE LE ANTOJE...

Mientras tanto...
No te cortes las uñas mal: Lo encarnado no se encarna más.
Es huevo frito al hígado de un domingo
como lo son las nubes de Villa Crespo
que persiguen a los engañados del mes,
y resucitan, al salir del Mc Donalds, a sus empleados.
Esos que caminan. Esos que corren
Cerca de la escuela silenciosa Israelí,
cerca de Camargo y Av. Corrientes
a esperar el "109" que siempre viene lleno.
LLENO de personas que duermen más de tres horas y pagan su boleto.

Lleno de personas.

Y LOS DECAPITADOS siguen vagabundeando y aplastando botellas
y algunos flores del odio.
Tocando todo el frío
DEJAN ATRÁS
la lápida de su razón a las diez de la mañana.

martes, 27 de octubre de 2009

“De eso que quizás hablamos” (Poema de un hombre duro)



Uno puede narrar las mil vivencias
y jamás ser entendido.
La poesía es eso:
Cosa de locos

No quiero jactarme,
no necesito usar ni esa palabra para hablar de los poetas
La poesía me dirige al pasadizo de lo que más ansío.
De lo que más quiero.
Es el momento de contarlo todo.
Es adicción compulsiva.
Quién escribió jamás dejará de hacerlo.
Quizás, sí.
PARA DORMIR.

Pero a veces ni ESO.

Si es difícil dormir
cuando hay mil vivencias por contar.
Seguramente eso a nadie le interesará:
“Si el rengo caballo triunfa o pierde”,
“si la dama inconclusa lo ama o lo detesta”,
“Si el destino muere y tiene alma, o a lo sumo, eternidad”;
Si la maldita sospecha sea el miedo a la soledad…

La fuerza con que descargo mi ira.
Eso es la poesía.
El sentimiento más puro del ser.

Lo que surge del niño que llevamos dentro.
De ése niño que jamás pidió dejar de serlo.
Que tuvo que irse.
De golpe y sin aviso.

La vida es lo más lindo que me deja la poesía
(Aunque no quise decir esto ahora)

Esto de escribir creo que me está haciendo decir lo que siento.


¡Debo asesinar a la poesía…!!

O no.
MEJOR no.
Es lo único que me hace sentir bien:
“Ahora”

(A “G.S”)

... .... .... ....


...
Detesto los cumpleaños de quince como a la gente que sube a un colectivo lleno. Todos apretujados, despidiendo de sus axilas nada más que sudor. Parecen choripanes. Algunos volviendo de su trabajo (la mayoría), otros que quieren reventar la noche en un boliche y otros que vuelven de la casa de su noviecita o noviecito. Ya el aroma de sus perfumes se mezcla con el olor a transpiración. Y yo, ¡como extraño al negrito! No lo puedo olvidar.
Mis brazos lo piden, mi mente, los recuerdos, las cosas que vivimos.
El negro era como vida. Ok, está bien… mi vida es un laberinto. Pero el negro no era un laberinto. Más bien era la vida que yo quería tener. Algo salvaje y despiadado. Algo bondadoso por el cual creer en la gente.
¡Te extraño, negrito!
Vos eras más bueno que el pan, más bueno que Bush con diarrea.
No sé si la gente mira la forma en que te extraño, no sé si alguien se da cuenta en mis ojos rojos que tengo ira… mucha ira.

No veo la hora de llegar a casa, ducharme, escuchar “Idioteque”, fumarme un porro e irme a dormir. A veces, olvido que tengo sueño y me pongo a ver una película. Una de esas películas pedorras que pasa el canal Space.
Pero me pregunto,
¿Que estará haciendo el negro allá en el cielo? (si es que existe el cielo) La última vez que lo vi fue en la estación de Retiro. Aquella vez, él estaba radiante como un reloj. Su sonrisa brillaba porque regresaba a su provincia natal. El negro se iba a Entre ríos, a sus pagos. Allí estaba parte de su vida. Quería olvidarse de la ciudad a toda costa. Quería paz, quería dormir, no quería trabajar.
¡Que vago, el negro! En eso me hace acordar a mí.

Yo siempre odié las despedidas. Me parecen tan absurdas como un manojo de uvas. La gente solo debe despedirse cuando sabe que se está por morir, bah, eso creo yo. Siempre hay regresos y todo el llanto de despedida, ¿Quién carajo te lo devuelve?
Extraño al negro. El negro siempre será mi mejor amigo. El que encontré una vez en plaza Francia y me invitó a zapar unas canciones del flaco Spinetta, a hablar de Breton o de Kerouac. Esto de la dictadura me parece una mierda. Creo que puedo ahorrarme muchos libros de historia con solo decir que la dictadura fue una mierda.
Años después, recién me vengo a enterar que al negro lo desaparecieron. Se lo llevaron porque era un intelectual. Nunca pudo viajar a Entre Ríos. Lo habían requisado ni bien me despedí de él. Al negrito no lo voy a olvidar jamás. El era parte de mi vida. Esa vida salvaje y despiadada que yo quería tener…